lunes, 16 de marzo de 2015

Marcas de Pianos

Dicen los que saben que en el mundo existen o han existido más de doce mil marcas de pianos. No hablo de líneas o de modelos, sino de Marcas; es decir, fabricantes que en algún momento estuvieron registrados y tuvieron una producción efectiva de pianos, en mayor o menor escala y con una gran diversidad de calidades y precios.


De todas estas marcas una cantidad significativa son estadounidenses, y la inmensa mayoría fueron fundadas en el lapso comprendido entre 1825 y 1920. Esta increíble explosión de marcas al principio se concentró en Nueva York y Boston, pero con el tiempo fue extendiéndose a otras ciudades, sobre todo a Chicago.


Como era de esperarse, esta actividad tan intensa desarrolló una competencia feroz entre los productores, tanto en el aspecto técnico como en el comercial. También sucedió que, fiel a la mentalidad de Norteamérica, se sucedieron toda clase de eventos mercantiles entre los fabricantes, no siempre éticamente correctos: marcas fuertes que absorben a otras más pequeñas, fabricantes que se unen para competir contra otros hasta hacerlos caer y posteriormente desaparecer, y otras historias que por sí mismas bastarían para hacer todo un tratado de economía capitalista.


En Europa sucedió algo similar, aunque a menor escala. Desde principios del Siglo XVIII los fabricantes alemanes adquirieron rápidamente una sólida reputación, a pesar de que sus competidores de otras nacionalidades procuraban por todos los medios contender tanto en calidad como en niveles de producción.  Esa competencia, que también ha sido muy intensa, ha provocado situaciones como la formación de uniones estratégicas que dan lugar a diversas marcas comerciales dedicadas a promover ventas.


En las últimas décadas, productores asiáticos ha entrado también al mercado siguiendo la misma tónica. En un principio dominado por japoneses, fueron añadiéndose fabricantes coreanos, chinos y malasios entre otros, aunque a la fecha no han logrado en general los niveles de calidad de sus contrapartes europeas y americanas.


Esta situación ha provocado otro efecto notable: comercios que con el tiempo se han hecho fuertes compran la producción de distintos fabricantes que no necesariamente cuentan con los mismos niveles de calidad, y que por lo tanto venden en distintos rangos de precio. Frecuentemente, el comerciante usa el nombre que adquirió de una marca otrora de prestigio, pero que ya dejó de producir, para colocar en el mercado pianos de dudosa calidad. Esto es algo muy común por ejemplo para introducir pianos asiáticos al mercado norteamericano.


Se ha visto incluso que pianos de la misma línea de una fábrica se venden con diferentes nombres de marca a precios distintos.
Otra práctica comercial, especialmente cuando el vendedor no tiene la propiedad de un nombre de reputación, es la creación de una “marca” de nombre similar a alguna de prestigio, caso que se ve sobre todo con nombres “germanizados” dado el prestigio de los fabricantes de aquella nación, aunque los pianos sean de fabricantes americanos o asiáticos.


Ahora bien, ¿Cómo puedo saber si un piano fue efectivamente elaborado por un fabricante o si solamente se le ha colgado una marca?
La mejor forma de averiguarlo es a través del número de serie del instrumento. Al igual que sucede por ejemplo con el chasis de un automóvil, los fabricantes distinguen sus productos mediante el uso de un número de serie, que por norma general es secuencial: esto significa que a cada piano producido se le asigna un número a partir de un consecutivo que se lleva desde el inicio de actividades de la marca.
Una marca seria que produce varias líneas de pianos suele añadir una nomenclatura en letras para diferenciar cada una, pero nunca altera el consecutivo del número de serie. Por ejemplo, la marca puede tener una serie “G” (de Grand) para referirse a sus pianos de cola y una serie “U” (de Upright) para los verticales, y así haber producido un piano G-10000 de cola seguido de un piano vertical U-10001.


En el transcurso de los años, los fabricantes serios han publicado sus relaciones de número de serie por año de fabricación, hasta la fecha o en su caso hasta el momento de descontinuarse la producción de la marca. De esta forma, consultando el número de serie se obtiene el año de fabricación y la certeza de que fue elaborado por ese fabricante.
La relación de números de serie por año de fabricación de muchas marcas puede consultarse fácilmente en la red, por lo que no se necesitan mayores conocimientos ni experiencia para obtener esta información. No obstante, si tú, estimado lector, tienes pensado adquirir un piano usado, y especialmente si te interesas por un piano que te sirva para iniciarte en el camino de la música, siempre te recomendaré que cuando vayas a verlo te hagas acompañar de tu maestro de música o de un técnico especializado para valorar a conciencia lo que vas a comprar.


Te deseo una compra exitosa!

No hay comentarios:

Publicar un comentario